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Escuela veterinaria: una casa del terror

Los tenebrosos laboratorios de experimentación animal
Ratas, monos, conejos, perros, gatos, ratones, cobayas, entre otros, son continuadamente sacrificados por millones de laboratorios en todo el mundo. Aunque nos parezca irreal y poco probable, es cierto que muchas de las principales empresas del mundo todavía  investigan con animales, sobre todo: las que producen medicamentos, cosméticos, artículos de aseo personal, de la casa e industrial, artículos de escritorio, anticonceptivos, pinturas y compuestos químicos, cigarrillos, aditivos alimentarios, armas, venenos, pesticidas, entre otras.




De este modo, la investigación se clasifica de acuerdo a sus propósitos industriales o científicos. Los animales son utilizados para certificar la seguridad del producto final que llega al mercado, es decir, que éste no será tóxico ni perjudicial para los seres humanos.


Pero esta seguridad para el consumidor oculta un horror inconmensurable tras las puertas de los laboratorios: animales viviseccionados, mutilados, heridos, cachorros separados de sus madres, inmovilizados y ciegos después de haber probado champús en sus ojos; ulceras en la piel, las orejas, sus entrañas, para probar la toxicidad de una serie de compuestos químicos diseñados para humanos.

Hoy nos adentramos en la escuela abandonada del terror, el lugar de experimentación animal que tras su incorporación a una universidad cercana, perdió su total independencia que poseia hasta ese momento.

Laboratorios custiodados a la merced del paso del tiempo, productos químicos en disolución, y animales, muchos animales, a los que un dia les tocó su turno…



Si tenemos la oportunidad de conocer el horror y sufrimiento que se esconde detrás de cada producto que utilizamos a diario en nuestras casas y trabajos…¿qué podriamos hacer contra ello?

Existe toda una serie de listados en la red de aquellas empresas que realizan sus productos sin experimentar con seres vivos y el resultado de estos, es igual o superior a quienes llegan a cometer toda esta serie de atrocidades. Por poner un ejemplo, marcas conocidas como Avon, Victoria´s Secret, Nivea, Pilot, Tommy Hilfiger, Donna Karan o Chanel entre otras. Como observaran son marcas prestigiosas cuyo éxito es rotundo en el mercado.


Desde la página web de la mayor organización del mundo en defensa de los derechos éticos de los animales, (con más de 2 millones de miembros y partidarios),PETA – People for the Ethical Treatment of Animals – se ofrece un completísimo listado sobre las empresas y marcas que realizan este tipo de test y experimentación y cuales no. Por suerte, cada vez más las empresas que no los realizan van en aumento en comparación a quienes si experimentan.

http://www.peta.org/living/beauty-and-personal-care/companies/default.aspx

Las instantaneas recogidas de las fuentes indicadas nos ilustran este tétrico lugar donde tiempo atrás todos estos animales fueron empleados como cobayas para realizar todo tipo de experimentar y así instruir a los alumnos de la escuela.







Viajamos hasta los Estados Unidos, hasta un pequeño pueblo muy cercano a Oklahoma. Allí nos encontramos con este imponente edificio de ladrillo rojo y 55000 metros cuadrados. Ya sus inicios fueron difíciles, comenzando su construcción en 1925 por la Conferencia Episcopal Metodista. Eran malos tiempos y la gran crisis pasó factura, quedando el hospital a medio construir por más de dos décadas, hasta que en 1946 se hizo cargo la Orden de las Hermanas de Benedicto, que compraron el hospital y terminaron la obra. En 1964, pasó a ser propiedad de las Hermanas de San Francisco de Maryville hasta que en 1978 se construyó otro hospital más moderno en las cercanías y éste edificio fue cedido al condado.







Fotografia Nocturna dentro del hospital


Hellingly Mental Asylum

El asilo mental de Hellingly, o lo que queda de él, se encuentra en el condado de East Sussex, cercano al pueblo de Hellingly, en el sur de Inglaterra. Fue inaugurado en 1903 para aliviar el problema de hacinamiento que existía en el resto de asilos del condado. Su arquitecto, George Thomas Hine, construyó en un lugar totalmente aislado del campo un enorme complejo de estilo Victoriano al que no le faltaba absolutamente de nada.



En este lugar se puso en práctica un nuevo modo de tratar las enfermedades y las dolencias, siendo el entorno natural y el aislamiento uno de los pilares de estas nuevas técnicas de tratamiento, que dejaban atrás otras prácticas de tratamientos psíquicos bastante más invasivos y traumáticos y que se habían demostrado hasta el momento bastante inefectivos. Atrás quedaban los ambientes lóbregos y las lobotomías para dar paso, en asilos como el de Hellingly, a espacios abiertos y luminosos en entornos rurales, alejando a sus pacientes del mundanal ruido y de traumas pasados.

Una carretera secundaria que pasaba por las cercanías fue desviada y para llegar al hospital tan solo había un serpenteante camino y una vía de tren, que fue construida a propósito para abastecer al complejo de carbón.

El hospital se dividió en diferentes bloques, según los tratamientos que en ellos se efectuaran. Todos los bloques se comunicaban por largos corredores y giraban en torno a la zona central, donde se encontraba la cocina, las zonas de recreo y la residencia de los médicos. En la periferia, otros edificios albergaban a los numerosos trabajadores del recinto que cuidaban del mantenimiento y de los campos.

A excepción de un breve periodo de tiempo en los años 30, el hospital funcionó a pleno rendimiento hasta mediados de los 90, adaptándose en cada época a las necesidades que  la sociedad requirió. La línea ferroviaria funcionó hasta 1959, cuando se dejó de usar el carbón para las calderas que se modernizaron y comenzaron a usar petróleo.

Como suele suceder en muchos hospitales de este tipo, la cercanía del nuevo milenio y las nuevas tendencias médicas, junto al altísimo coste de mantenimiento de sus viejas estructuras, acabaron con ellos. Hellingly cerró sus puertas en 1994. Algunas zonas del complejo continúan en nuestros días teniendo algún uso, pero la mayoría de los bloques quedaron en total abandono siendo presa de vándalos y demás alimañas. Varios incendios destruyeron por completo algunas zonas y otras han sido demolidas ante el colapso inminente.

El resto, que todavía se mantiene en pie, se encuentra en el deplorable estado que podéis ver en esta pequeña recopilación de fotos. del polvo vienes y en polvo te convertirás...